De El Salvador a dueño de empresa: La historia de Carlos López
Carlos López llegó al DMV hace 15 años con un sueño: construir una vida mejor para su familia. Salvadoreño de corazón, traía consigo las habilidades que aprendió de su padre en la construcción.
"Cuando llegué, no hablaba inglés y no conocía a nadie", recuerda Carlos. "Mi primer trabajo fue como ayudante en una construcción. Ganaba $10 la hora y trabajaba 12 horas al día. Pero sabía que era temporal."
Después de 3 años aprendiendo el oficio y el idioma, Carlos decidió lanzar su propio negocio. Con $2,000 ahorrados, compró sus primeras herramientas y empezó a ofrecer servicios de pintura en su vecindario de Arlington.
"Mi primer cliente fue una señora guatemalteca que necesitaba pintar su apartamento. Le cobré $300 y trabajé todo el fin de semana. Ella quedó tan contenta que me recomendó con tres amigas. Así empezó todo."
Hoy, Construcciones López & Hijos emplea a 8 personas, tiene licencia en Virginia y Maryland, y ha completado más de 500 proyectos de remodelación. Carlos acaba de comprar su primera casa.
"Mi éxito es el éxito de mi comunidad. Cada proyecto que completo es una prueba de que sí se puede. A los que están empezando les digo: no tengan miedo. El trabajo duro y la honestidad siempre dan frutos."
Comparte este artículo